
En un país donde las estadísticas suelen hablar de rezagos en lectura, Tisha Guevara apuesta por crear espacios donde leer no sea una actividad solitaria, mucho menos excluyente. Narradora, promotora cultural y mediadora de lectura, ha hecho de la literatura un puente para la escucha, el diálogo y la visibilidad de la diferencia. Desde proyectos como Diversidades Lectorxs y Sala de Lectura Parvada, su trabajo se distingue por el enfoque inclusivo, la horizontalidad y la convicción de que leer transforma tanto como acompaña.
Un club que nace del diálogo
Diversidades Lectorxs es uno de los proyectos más conocidos de Tisha Guevara. Su origen, como muchas iniciativas significativas, fue íntimo y familiar: «Fue idea de mi hijo, después de una charla en donde comentaba que hay población adolescente que no tiene un espacio imparcial para expresar sus ideas, identidad y pensamientos». Así nació este club de lectura para todas las edades, que trabaja desde una mirada diversa e incluyente.
Lo que distingue a Diversidades Lectorxs de otros espacios similares es su capacidad de albergar y potenciar la pluralidad: aquí se lee desde la diferencia, se conversa con apertura, se cuestionan los estereotipos. «La literatura da voz, representa, visibiliza, empodera y concientiza a la sociedad sobre las incuestionables diversidades», afirma Tisha, citando el lema que guía a su grupo.
La lectura como refugio y herramienta
En 2023, Tisha impulsó el proyecto Biblioteca Humana en el marco del Día Mundial contra la Homo Lesbo Bi Transfobia. Allí, como en muchos otros de sus esfuerzos, la oralidad y la literatura se convirtieron en herramientas poderosas para la empatía. Contar una historia —la propia o la ajena— implica un acto de reconocimiento que puede transformar la forma en que nos percibimos y somos percibidos.
«Nosotras apostamos por la literatura para generar y cultivar no exclusión, género disidente y diversidad. La literatura puede ser un refugio, una voz y un espejo», explica. Esa convicción se extiende a todos los proyectos que ha llevado adelante como mediadora de lectura, y que suelen ir más allá del texto escrito, incorporando lo corporal, lo artístico y lo comunitario.

Parvada: leer para volar en comunidad
Más que un círculo de lectura, Parvada es un formato de organización y dinámica de los clubes. Bajo ese nombre —que alude al vuelo colectivo de los pájaros— Tisha ha encabezado una serie de grupos, talleres y encuentros que buscan promover la lectura como experiencia estética, emocional y social. «Además de la literatura como herramienta artística, cultural y de conocimiento, el trabajo en equipo, la sincronicidad y la empatía han sido detonantes para una experiencia no sólo literaria sino humana», explica.
Lo que Parvada deja claro es que leer no se trata sólo de acumular páginas, sino de construir vínculos, horizontes comunes y afectividades compartidas. En ese sentido, se trata también de una pedagogía del cuidado.
Autores locales: lectura con raíces
Uno de los sellos del trabajo de Tisha Guevara es el impulso a autores locales. En un contexto donde las grandes editoriales y los catálogos extranjeros suelen dominar, leer literatura queretana en voz alta y discutirla con lectores de todas las edades genera un impacto singular. «Cuando hemos leído obra literaria queretana hay curiosidad, emoción, mucha charla sobre las obras… el conocer a la escritora o al escritor es otra experiencia de acercamiento», comenta.
Este gesto, que parece simple, tiene implicaciones profundas: activa un sentido de pertenencia, de historia y de comunidad. Leer autores locales no sólo es reconocer la literatura que se escribe cerca, sino también afirmarse en el territorio, en la experiencia propia.
Cultura de paz y creatividad: el taller de Plush Toys
Además de sus clubes y círculos, Tisha ha participado en proyectos como el Taller de Plush Toys, una iniciativa original de otro mediador que ella llevó a escuelas primarias. Los personajes de peluche, diseñados con fines pedagógicos, fueron usados para trabajar con niñas y niños temas como cultura de paz, perspectiva de género, prevención del acoso escolar, inclusión, lenguaje incluyente y deconstrucción de estereotipos.
Esta forma lúdica y creativa de acercarse a temas complejos demuestra la amplitud del enfoque de Tisha, siempre en diálogo con las infancias y adolescencias. Leer, conversar, imaginar y jugar son parte de la misma constelación formativa.
Leer en comunidad, leer en horizontalidad
La experiencia de leer en comunidad es transformadora. En Diversidades Lectorxs, los asistentes —muchas veces adolescentes— llegan con timidez, pero rápidamente encuentran un espacio de confianza. «Sin duda se genera un gran compañerismo y amistad», comenta Tisha.
El criterio para seleccionar los textos es colectivo y horizontal. «Se busca de acuerdo a las personas que asisten: novela, narrativas educativas, cuentos, documentales…». La curaduría compartida es parte del espíritu del grupo: todas las voces importan, todas las experiencias suman.
Desafíos y resistencias
Como promotora cultural con un enfoque de inclusión, Tisha ha enfrentado desafíos importantes, sobre todo de tipo económico. «Lo más difícil es el recurso. Al ser un espacio gratuito para la población —que además son estudiantes— nos ha costado financiar materiales», dice. Aun así, han logrado salir adelante con creatividad, cooperación y apoyo comunitario. Un ejemplo es la donación de acervo literario por parte de la Secretaría de Cultura del Municipio de Querétaro, o la hospitalidad del Centro de Arte Emergente, donde actualmente sesionan.
Lecturas que marcan y textos que transforman
Más allá de los libros, lo que ha marcado recientemente a Tisha Guevara como lectora ha sido el testimonio vivo de la comunidad diversa. «No me ha marcado una novela, sino la realidad que la comunidad género inconforme y queer enfrenta en la vida real», asegura. En ese sentido, menciona ensayos, artículos, documentales y la labor de activistas como fuentes de inspiración y conocimiento.
Entre los autores que han leído en sus círculos figuran Meredith Russo, Alice Oseman, Fernando Rivas, Radclyffe Hall, Javier Malpica, entre otros. Narrativas contemporáneas que dialogan con la identidad, el amor, la diferencia y la transformación social.
Narrar también es resistir
Además de la mediación lectora, Tisha tiene otro amor: la narración oral. «Me gustaría mucho dedicarle más tiempo a ello», dice. La palabra dicha en voz alta, el cuento que se despliega en la presencia del otro, es también una forma de lectura en comunidad.
Y como todo en su camino, está atravesado por una intención: conectar con las demás personas. Porque en la literatura —leída, contada, compartida— cabe el mundo entero. Y también caben sus fracturas, sus diferencias, sus esperanzas.
Tisha Guevara (Orizaba, Veracruz) es mediadora de lectura, narradora coeducativa, gestora cultural y tallerista. Licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana, ha orientado su trayectoria a la promoción de los Derechos Humanos, la Cultura de Paz y las perspectivas de género, especialmente en el trabajo con infancias y adolescencias. Desde 2020 coordina clubes de lectura con enfoque inclusivo, como Nube de Luciérnagas, Diku Deni, Pan y Rosas y Diversidades Lectorxs, este último con una sólida labor en torno a la diversidad, el lenguaje incluyente y la horizontalidad lectora.
Actualmente colabora con la Biblioteca del Museo de la Ciudad y el Centro de Seguridad Social del IMSS, donde imparte talleres de comprensión lectora y clubes cinéfilo-literarios como Maestros del horror. Es también tallerista en prevención del acoso escolar y deconstrucción de estereotipos de género, y ha escrito sus propios cuentos cortos como parte de esta labor. Interesada en la neurocomunicación, la meditación, el diseño de experiencia y las neurodivergencias, Tisha integra diversas herramientas para enriquecer su práctica cultural y educativa. Se sigue formando en narración oral, experiencia del usuario y pedagogías críticas, apostando siempre por la lectura como un acto transformador.
¿Quieres unirte a Diversidades Lectorxs?
Busca sus actividades en colaboración con el Centro de Arte Emergente, en la ciudad de Querétaro.
Consulta más información y convocatorias en redes sociales o escribe directamente a Tisha Guevara.
Leer en comunidad, desde la diferencia, también es un acto de amor.

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