Etiqueta: Poesía

  • Estado de sitio / Letras de Emergencia 25

    Photo by Karolina Grabowska on Pexels.com

    JF, Q, viernes 27 de junio del 2025.

    Enigma político contemporáneo.

    AMLO es el político mexicano de la segunda mitad del siglo XX y primera del XXI.

    Nadie como él entre nosotros, es fácil condenarlo, es humano reconocerlo.

    El tiempo y los otros confirmarán lo que vemos y no vemos.

    ¿Es posible suspender el juicio y no equivocarse?

    No somos marionetas del destino, pero sí damos maromas en el tiempo.

    La peste de los buenos no blanquea la peste de los malos.

    Nada quedará de ti, palabrero, salvo quizá tus palabras.

    “Pasan / los semi-dioses desnudos / con pata de palo, tuertos, / diamantes y zafiros machacados, / el ritmo, roto, / el agua, seca. / Sería horrible morir en este día / en que ya todo está muerto…”. Carlos Pellicer, “Poema aislado”, 1970. (Gracias a Malva Flores).

    (Con problemas para poner el punto y coma, la M, la C, la V).

    Enigma electrónico personal.

    ¿Con quién dialogas, palabrero? Con la lluvia del tiempo.

    Fuera del ChatGPT. Sin ninguna ayuda.

    Como un pobre palabrero. Sin acordeones.

    Me paro a limpiar la mesa extraña y lavar los trastes del fregadero.

    Desconcentrado de mis humildes palabras.

    Día de futbol y cine. Últimas entregas de junio. ¿Y luego

    ¿Cuánto tiempo estaré más aquí, maniatado?

    Gracias por sus palabras de aliento y buenos deseos Alejandra, Germán, Efraín y estimada vecina y casera (saludos a don Manuel). Estoy bien, en lo posible y haciendo mucho ejercicio para recuperarme de la operación de la cadera. Y falta la de la hernia. Pues sí, ya viene el mes de julio y entonces festejaremos todo el mes. Saludos y gracias por sus buenas vibras. Fraternalmente, Julio F., Q, lunes 23-Jun-2025.

    Al fin ha amainado la lluvia. Sabe bien el café con mi galletita.

    ¿Con quién dialogas? Las palabras hablan unas con otras y con el silencio. Silencio en la cuadra ajena y extraña.

    ¿Cuál es mi sitio en este estado de sitio?

    ¿Cuál es tu sitio en tu propio y ajeno estado de sitio? Ese es el dilema y la libertad de la vida.

    No son preguntas retóricas, son preguntas y respuestas personales de adentro.

    30 días lejos de casa y encerrado sin salir de este departamento del sur oriente de la ciudad. ¿Aguantaré otro mes encerrado?

    Veo Papillon (de Franklin J. Schaffner, 1973, con Steve McQueen y Dustin Hoffman), quien pasó años encerrado en la celda de castigo de la Isla del Diablo. Ya recorriste buena parte del camino y no hay final ni salida, ya lo sabes palabrero.

  • Lo que nadie te ha dicho de la Poesía Open Mic

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    Un día voy a escribir un libro sobre la impuntualidad de los poetas mexicanos.

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    Llevo 11 años organizando noches de poesía open mic. La primera sesión se llamaba Poesía precoz, porque en ese entonces, junto con unos amigos de la SOGEM, apenas comenzábamos a escribir poemas. Se nos hizo provocador poner como encabezado: Lo más selecto de la cultura queretana invita.

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    A veces me da el ímpetu de organizar noches de open mic cada mes; otras, cada dos o tres. La última vez fue en 2024, bajo el pretexto de invocar a la lluvia. Y al otro día llovió.

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    Luego me entra una hueva inmensa y pasan largas temporadas sin organizar nada. A veces llegan 50 personas; otras, no viene nadie a leer o escuchar poemas. Lo que funciona es mencionar en el cartel a quienes van a leer. Sólo así llega un público promedio de entre 10 y 20 personas.

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    Zeppelin Music Factory es el espacio ideal para leer poemas. Ya tiene sonido instalado, y el escenario decorado con grafitis inspirados en Basquiat le da mucha ondita y se ve desde todas partes. Aun así, me gustaría hacer una noche de poesía al aire libre, con luna llena, para transformarnos en licántropos.

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    Una vez un poeta se aventó 20 minutos leyendo. No hallaba la forma de decirle que le parara a su mame. Desde entonces, se limita la lectura a un máximo de cinco minutos, y el público lo agradece.

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    Cuando hay más de siete poetas en la lista, la noche de poesía open mic se vuelve aburrida, y ya nadie pela a los últimos que pasan a leer. Más vale calidad que cantidad. Entre mayor número de poetas, mayor probabilidad de público asistente. Pero está claro que no podemos tener lecturas de 20 poetas en un cartel: es noche, no festival de poesía.

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    Sueño con el día en que la gente pague 100 pesos por venir a escuchar mis poemas.

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    Una vez pagué 250 pesos por escuchar los poemas de un bato. No recuerdo su nombre, pero tenía miles de seguidores en Instagram. Era mamado, con tatuajes en los brazos, y escribía poemas muy cursis. Llenó el lugar. La gente le compraba su libro y hacía fila para que les leyera su poema favorito. Eso ni a Jaime Sabines ni a Octavio Paz les pasó. Tampoco al tipo de poetas que yo leo les va a pasar. Cabe decir que me la pasé muy bien. El evento era una mezcla de stand-up comedy, consejos amorosos y lectura de poemas a la carta.

    *

    El miércoles 11 de junio de 2025, a las 8 p.m., se realizó un evento que titulé Poesía de sombra, como preámbulo a la presentación del libro Los boxeadores (Ed. Casa Bonsái, 2025) de Ricardo Escartín. Los poetas que estaban anotados en el cartel fuimos:

    RICARDO ESCARTÍN
    VICTORIA PIEDRA
    VIRGINIA ESCOTO
    OMAR TREJO
    YUNO HDZ
    ALMA MORÁN
    RODRIGO
    EL RODRO RINCÓN
    CHARLY PACHECO
    DANIEL ORTEGA
    JAVIER PACHECO
    ÁNGEL CRISTÓBAL ÁLVAREZ
    TSIÓ DAVI
    MAU MALLET
    RAFAEL VOLTA

    De los anotados, a cinco personas les valió madre y no asistieron. Incluso uno tuvo el descaro de mandar sus textos para que alguien más los leyera. Se me hizo un poco ridículo. Supongo que a quienes no vinieron les dio miedo mojarse o se quedaron atrapados en una inundación. No pasa nada si no vienes: las lluvias en Querétaro son culeras y extremas. Todo se paraliza. Los que fuimos nos la pasamos bien. Las noches de poesía son una reunión de camaradas para ver qué está escribiendo cada quien. Incluso sirven para probar poemas y tallerearlos con la reacción del público.

    *

    En Zeppelin han leído todo tipo de poetas: premiados, avanzados, becados, principiantes, publicados, no publicados, rechazados, famosos, desconocidos, poetas que dejaron de ser poetas, poetas a los que ya no les hablo o que no me hablan. Algunos nombres: Luis Alberto Arellano, Julián Herbert, Juana Adcock, Ismael Velázquez Juárez, Ángel Ortuño, Horacio Warpola, Anaclara Muro, Romina Cazón, Asiel Adán Sánchez, Alejandro del Castillo, Tzolkin Montiel, Dalia Larisa, Nadia Bernal, Tadeus Argüello, Yudi Martínez, Samuel Martínez, Mauricio Caudillo, Javier Pacheco, Eric Urías, Montserrat Acuña, Amanda Durán, Yolanda Segura, Danucho Kun, Elizabeth Haro, Elsa Treviño, José Velasco, Emmanuel Vizcaya, Rocío Benítez… y un largo etcétera.

    *

    El recién creado Instituto de Ciencias Semiaplicadas y Otras Actividades Metafóricas es la casa productora encargada de organizar las actividades literarias, incluidas las noches de poesía open mic en el Zeppelin. La prestigiosa casa londinense We Are The Music es la responsable, en el mismo lugar y de manera exclusiva para México, de todos los eventos musicales. Música y poesía son hermanas, pero no son lo mismo.

    *

    No sé cuándo se volverá a organizar otra lectura de poesía open mic. Debe de haber algo especial que motive a hacerlo. Aunque tal vez, solo debería bastar la poesía. ¿No es así?

    *Fotografías: Sara Servín y Rafael Volta

    Rafael Volta, (Querétaro, 1977).

    Becario del PECDA Querétaro 2023 en al área de Literatura-Creadores Con Trayectoria. Actualmente funge como gestor cultural de la sala de lectura Edgar Allan Poe, especializada en poesía, ciencia ficción y terror. Organiza noches de Poesía Open Mic y de Crítica Literaria.

    Sus libros se pueden descargar en rafaelvolta.hotglue.me

  • Poesía y activismo bajo el cielo de San Francisquito

    El pasado domingo 8 de junio, el Barrio Indígena Urbano San Francisquito se convirtió en escenario de una intensa jornada artística durante el cierre del Festival de Poesía y Activismo, celebrado dentro del Tianguis Cultural San Francisquito. Con una programación diversa y comprometida, la tarde transcurrió entre bordados, palabras alzadas y versos insurgentes.

    La jornada comenzó a las 16:00 hrs con un Taller de Bordado Colectivo, guiado por Bordando Lunas y el Colectivo Paliacate, que propuso una forma de resistencia desde la aguja, el hilo y la memoria textil. Mujeres y disidencias se dieron cita para entretejer símbolos de lucha, ternura y memoria compartida.

    A las 17:00 hrs, la palabra tomó cuerpo en la presentación del Taller de Spoken Word “Poesía en Voz Alta”, donde voces jóvenes e intensas como Mademoiselle Peligro, Emican, DanidePaz, Bruja Narcisa, Clary, Mar Adentro, Daniela Hernández y Caña Quemada tomaron el micrófono para declamar textos nacidos desde la rabia, el deseo y la utopía.

    Uno de los momentos más esperados llegó a las 18:30 hrs, con la presentación de dos voces internacionales profundamente ligadas a la defensa de los pueblos y las lenguas: el poeta maya y activista yucateco Pedro Uc Be, y la poeta y activista colombiana Luisa Villa, quienes compartieron poesía que vibra con las luchas territoriales, lingüísticas y espirituales de América Latina.

    Luisa Villa. Fotografía © Arturo Rivera Vargas

    El Slam de Poesía con micrófono abierto encendió los ánimos a partir de las 19:30 hrs, con la participación de Cobos, Maestra Furia, Gaby Navajas, Javier Pacheco, MPalabrash, Mara, Charly Pacheco, Luis Ar Osorno y Dafne. Verso tras verso, se celebró un acto de comunidad y desobediencia poética, donde la palabra se volvió consigna, bálsamo y bandera.

    La jornada cerró con un energético DJ Set de Chaui Mantra, quien fusionó ritmos del sur global con beats contemporáneos, sellando una noche de resistencia festiva, donde la cultura comunitaria, el arte y la poesía refrendaron su papel como herramientas de transformación social.

    El Tianguis Cultural San Francisquito, ubicado habitualmente en Calle Industria esquina Dr. Lucio, en el Barrio Indígena Urbano San Francisquito, se ha consolidado como un espacio autónomo y vivo, en el que las expresiones artísticas dialogan con la memoria colectiva, la defensa del territorio y el gozo compartido. El cierre del Festival de Poesía y Activismo fue prueba de ello: la palabra puede ser también una forma de futuro.

  • Poemas

    Woman Taking Her Chemise (c by National Gallery of Art is licensed under CC-CC0 1.0

    Soy todas 

    Soy todas mis edades

    La adultez que intento ignorar

    cuando observo las manchas en mis manos

    mientras corto frutas para el almuerzo.

    Las náuseas de mi adolescencia,

    la vejez prematura que me susurra,

    empujándome poco a poco hacia la soledad.

    Pero, sobre todo,

    soy esa niña infinita

    que nunca se ha ido,

    la que corre descalza bajo la lluvia,

    la que trepa los árboles

    y se queda abrazada a ellos,

    susurrándoles secretos.

    Soy esta infancia absoluta

    que atraviesa mi vida como un río eterno:

    mi ingenuidad, mi valentía,

    mi risa y mis lágrimas.

    Soy la rodilla lacerada,

    los rasguños de mi gato.

    Soy el vaivén de un columpio oxidado,

    la valentía de lanzar una carcajada al cielo,

    la ingenuidad que sigue creyendo en lo imposible.

    Soy el abrazo eterno de mis abuelos,

    el eco de sus bendiciones,

    la cocina viva de mis tías del pueblo,

    donde el maíz canta en el comal

    y el aroma a flores frescas

    me recuerda de dónde vengo.

    Soy la flor amarilla

    que se aferra a la vida

    en medio del campo,

    la que gira al sol sin miedo.

    Soy los libros que me construyeron,

    los poemas que me salvaron,

    el abrazo de la naturaleza

    que siempre me devuelve a mí misma.

    Soy las risas de mis hijos,

    el reflejo de su alegría,

    la promesa de que esa niña en mí

    nunca desaparecerá.

    Soy la guerra que no entiendo afuera

    y la batalla que arde dentro de mí.

    Soy el recuerdo de mis padres felices,

    el viento al que entrego mis penas,

    el fuego al que confío mi dolor,

    pidiéndole que deje el aprendizaje.

    Todo nace y muere en mi niña infinita.

    Soy todas las mujeres antes de mí.

    Soy la abuela revolucionaria,

    la que tejió sueños de libertad

    con las manos arrugadas por el tiempo.

    Soy la mujer medicina,

    Aquella que canta a la luna y al fuego,

    la que susurra secretos al viento

    y sana con hierbas y palabras.

    Fui la esclava mutilada,

    la que resistió con el alma intacta.

    La escritora en anonimato,

    la que escribió en sombras

    para que otros pudieran ver la luz.

    Huelo a palo santo,

    y del romero en mi cabello

    brotan raíces de protección.

    Soy todas las mujeres que caminaron antes,

    las que, firmes en guerra,

    atacan sin piedad alguna,

    pero con justicia en el corazón.

    Soy el copal a medianoche,

    un rezo que sube al cielo entre el humo sagrado.

    Soy poesía a las tres de la madrugada,

    esas palabras que sangran desde el alma

    cuando todo duerme.

    Soy el café amargo de la mañana,

    El bolero de antaño que invoca,

    la danza que envuelve la pasión

    y despierta los cuerpos al amor.

    Soy todas ellas.

    Soy cada verso, cada nota, cada batalla.

    Soy la memoria viva

    de las que soñaron, lucharon y amaron.

    Pero nada puede robarme esa niña:

    ni el tiempo,

    ni las responsabilidades,

    ni los días grises.

    Sigo abrazada a la vida

    y a la tierra que me vio nacer.

    Ayahuasca

    Aún conservo invierno de aquel momento,

    cinco hectáreas de abrazo, un corcho de vino,

    79 maneras para defenderse de la vida

    y el desespero de encontrarte.

    Recordé que alguna vez escuché del anciano

    que las personas pueden vivir hasta trece vidas.

    Así que, retornando al desespero de encontrarte,

    y ver el cielo en tus pupilas,

    quise comprobar por medio de lo sagrado

    y en mi auxilio viajar a tu encuentro.

    La poderosa diosa femenina vegetal

    se apoderó de mí,

    cada átomo se convirtió en complejos y hermosísimos fractales

    que formaban infinitas galaxias.

    Viajando entre mundos, por fin te encontré:

    viajabas con Alejandro Magno

    a la conquista de Persépolis.

    Fue rápido, pero pude rozar

    la huella del índice de tu muñeca.

    Años después te encontré

    pintando un cuadro en el Renacimiento.

    Supe que eras tú al ver tu pincel

    dibujando mi cabello

    y esa silueta que tanto te gusta.

    Amé encontrarte en los setenta, Londres,

    concierto de Led Zeppelin.

    No me extrañó, entendí por qué irradias

    energía pura con la música.

    Las veces que te busqué y otras tantas que te encontré,

    sumaron diez, en punto de las diez.

    Mi alma se aferró a tus vidas,

    mi espíritu a mi vida.

    Piloto de carreras, filósofo,

    vaya combinación de arte y perfección.

    Aunque no nos conocíamos,

    cuando nuestros ojos se encontraron

    en aquel momento inefable.

    En este momento, mi búsqueda de la felicidad

    había terminado.

    Es algo extraño, ¿sabes?,

    porque, a pesar de no estar a tu lado en el presente,

    en el pasado siempre te encontré.

    Me tomaste de la mano,

    y el venado azul apareció.

    Sus ojos como espejos reflejaron

    las constelaciones dentro de su pecho,

    su aliento perfumado de tierra y hojas secas.

    Danzamos con él en un círculo sagrado,

    bajo la luna llena que iluminaba el rito.

    El suelo vibraba en geometría sagrada,

    en cada paso, una línea,

    una forma perfecta que tejía el universo.

    Y la voz ancestral nos susurraba,

    nos guiaba a través de los latidos del cosmos.

    Cerré los ojos, y vi el mar,

    el río, las estrellas, y tú.

    En cada rincón de la tierra,

    había una historia de nosotros,

    un susurro, una danza,

    una vida compartida que no termina

    Porque incluso en lo sagrado sigues apareciendo tú. 

    n243_w1150 by BioDivLibrary is licensed under CC-PDM 1.0

    Bordados de vida 

    Bordas la vida con tus manos gastadas,  

    refugias la historia,  

    transmites la esencia que nos fue robada.  

    En hamaca,  

    o en petate,  

    de tu luna dorada.  

    Remachas la vida,  

    suspiros en verde,  

    anhelos en blanco,  

    tristezas de rojo,  

    cada unión es un día,  

    plasmado en el tiempo,  

    tenangos coloridos  

    formando la flora,  

    formando la fauna,  

    sembradora de semillas  

    en los surcos de la tela,  

    raíces enlazadas con los hilos del amor,  

    fortaleza a tu nación.  

    Con habilidosas manos,  

    tejiendo historias en telas,  

    los pueblos originarios 

    forjando su legado,  

    cada puntada un eco  

    de susurros ancestrales,  

    un canto que resuena  

    en el viento de los valles.  

    Hamacas y petates,  

    Con tu luna dorada,  

    resguardan secretos,  

    sueños y pasados,  

    en hilos de colores,  

    la vida se entrelaza,  

    cada puntada es un día,  

    un instante guardado.  

    Tenangos brillantes,  

    con flora y fauna enlazada,  

    sembradora de semillas  

    en el corazón bordado,  

    raíz de un pueblo fuerte,  

    en su tejido, 

    toda la historia,  

    la esencia que fue robada  

    ahora florece con ardor,  

    la cultura y la memoria,  

    en cada tejido, con amor 

    y calma,  

    como un canto eterno  

    de amor y esperanza.  

    Más allá de la pantalla

    En el vasto océano de pantallas brillantes,

    donde la perfección se vuelve un eco lejano,

    fingido, impuesto, como un reflejo distante,

    navegamos entre redes,

    atrapados en la trama de un tiempo virtual.

    Sexo gratis, libros de almas,

    tesoros escondidos en un mar de bits y bytes,

    bellezas fugaces, frágiles,

    como hojas que caen en un otoño sin fin.

    Pláticas profundas, pero ¿son reales?

    Voces que flotan en la niebla digital,

    donde la verdad se convierte en un lujo,

    cada vez más cara,

    como el oro olvidado en un naufragio virtual.

    Duele ver la vida así,

    en este laberinto de ilusiones,

    donde lo simple se vuelve espejismo,

    la esencia ahogada en la velocidad del clic.

    Corazón Enjaulado

    En un rincón del alma, un jilguero canta,

    400 voces que al viento se levantan.

    Su trino es un susurro de libertad anhelada,

    pero el eco del mundo lo mantiene enjaulada.

    Mujer, portadora de mil melodías,

    con la esencia del sol y la luna en tus días,

    naciste con el don de pintar con palabras,

    pero el mundo a veces te guarda en sombras.

    Cada nota que brota es un grito callado,

    un canto silenciado, un sueño olvidado.

    Las hojas susurran secretos al viento,

    mientras tu corazón lucha lento.

    Eres el jilguero que anhela volar,

    pero la jaula del juicio te impide soñar.

    Las 400 voces que el cielo te dio,

    se ahogan en un mundo que no te escuchó.

    Despierta, ¡oh musa!, en tu esencia pura,

    rompe las cadenas, deja que se cure

    tu arte, tu fuerza, tu luz desbordante,

    pues en tu corazón, hay un canto vibrante.

    La vida es un lienzo donde debes pintar,

    tu historia, tus sueños, tu verdad sin par.

    Que el jilguero vuele, que el viento lo abrace,

    mujer de mil voces, ¡tu espíritu no cese!

    En cada verso, en cada suspiro,

    hay un eco de lucha que nunca se retira.

    Corazón enjaulado, pero fuerte y sincero,

    tus 400 voces un canto eterno.

    Daniela Quintero Hernández es promotora y gestora cultural, así como escritora autodidacta. Licenciada en Turismo Alternativo, cuenta con diplomados en Literatura, Letras Hispánicas, Escritura Creativa, Arteterapia, Herbolaria Mexicana, Historia y Filosofía. Su obra ha sido reconocida a nivel nacional e internacional, con distinciones como el premio de narrativa poética Matriz de amor y el fragmento Cuahuitl. Es autora de dos libros publicados y ha participado en diversas antologías. Su poesía y narrativa abordan temas como la maternidad, la justicia social y la conexión espiritual con la naturaleza. Actualmente trabaja en su tercer libro, centrado en el vínculo entre las raíces indígenas y la modernidad. Además, imparte talleres de escritura creativa, arteterapia y círculos de sanación para mujeres. Es locutora en la radiodifusora Radioactivatx.org y se desempeña como vicepresidenta del Consejo Mundial de la Paz en el estado de Querétaro.