
Me han juzgado por ser alta, tener sobrepeso, usar lentes y odiar el futbol.
De niña me juzgaron por preferir una bicicleta, ser hija de madre divorciada, gustar del ajedrez; elegir cereal de vainilla, subirme a un árbol, no saber usar vestido, y escoger leer en vez de TV.
Me han juzgado por atreverme a crear sin miedo al qué dirán, escuchar la música que escucho, hacerme tatuajes, pensar libre, amar incondicionalmente, elegir a mis amigos, y preferir una tarde de café que una noche de alcohol.
Me han juzgado por no cumplir estereotipos, no ajustarme al molde de lo que dicen que se debe ser o hacer, no aspirar a ser un ama de casa, decidir no ser madre; aún hay quien me juzga por no depender de un varón para hacer y tomar decisiones en mi vida.
Me han juzgado por soñar, creer y alcanzar…
Toda mi vida me han juzgado…
Y esos jueces me causaron mucho daño, pero también, me ayudaron a conocer, aceptar y amar a la persona que soy hoy. Entendí que son personas que tienen tanto miedo, que prefieren poner su atención en terceros que en sí mismos. Lo sé porque en algún momento yo también me juzgue sin darme la oportunidad de conocerme.
Yadira Cruz M. es escritora y artista visual radicada en Querétaro. Licenciada en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, ha complementado su formación en comunicación, artes plásticas, derechos humanos y social business. Es autora de Sentimientos, Toc, toc, ¡Imaginación despierta! y Neftis: Reflejos de luna (Ed. Ariadna), obra con la que representó a Querétaro en la FIL Guadalajara 2022. Ha participado en encuentros internacionales de poesía y expuesto sus obras plásticas en muestras como Desfragmentaciones y WomenPOPwer. Colabora en Cultura 360 de RTQ desde 2020, y se desempeña también como promotora cultural, tallerista y compositora afiliada a la SACM.

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